Ago 23 2007
El hombre logró vencer a la máquina en una partida de póquer de alto nivel
clarin.com
EN CANADA Y EN LA MODALIDAD TEXAS HOLD’EM
Fue el primer enfrentamiento de este tipo. Se dio en una conferencia sobre inteligencia artificial.
En el primer campeonato de póquer de alto nivel entre el hombre y la máquina, ganó el hombre. Y no fue un triunfo menor, ya que la pareja vencedora hizo arrodillar al robot Polaris, creación de los diseñadores del programa Chinook, reconocido como el primero que no puede ser derrotado en el juego de damas.
El robot Polaris fue creado por ingenieros de la Universidad de Alberta, Canadá, país en el que se hizo el enfrentamiento, en la ciudad de Vancouver, en el marco de la Conferencia Anual por el Desarrollo de la Inteligencia Artificial (AAAI). Habían apostado a que el robot vencería a dos jugadores profesionales en una sesión de 2.000 manos. Perdieron, en la modalidad de juego Texas Hold’Em.
El genio vencido fue Jonathan Schaeffer, quien lidera un equipo de investigadores en inteligencia artificial en Canadá y el programa Polaris. Antes del encuentro, Schaeffer fue consultado acerca de si había podido eliminar el azar en su programa. “La mayor parte del factor suerte, pero no todo”, declaró.
En la página de estos investigadores de la Universidad de Alberta (www.cs.ualberta.ca/¡games/poker/) se explica por qué es importante estudiar póquer. “Los juegos son excelentes para la investigación de inteligencia artificial (AI) porque tienen reglas bien definidas y metas claras. Las técnicas que se aprenden para vencer en los juegos pueden ser aplicadas a los problemas del mundo real donde las ‘reglas’ no están tan bien definidas. La investigación en AI ha producido programas muy fuertes para damas, ajedrez Othello, Scrabel y backgammon, que pueden dejar fuera de juego a los mejores jugadores humanos. El póquer es diferente porque incluye la incertidumbre” (depende de la observación del otro).
Phil “Unabomber” Laak y Ali Eslami, dos jugadores de póquer de Los Angeles considerados entre los mejores del mundo, obtuvieron la victoria el martes por la noche. Pero fue por muy poco margen. Para eliminar al máximo el factor azar, las cartas del robot contra Laak fueron las mismas que recibió Eslami, de manera que si la suerte favorecía a un humano, le jugaba en contra al otro. Jugaron por separado, en distintas salas, pero de manera simultánea.
“La última partida, que se prolongó hasta entrada la noche del martes, era crucial, ya que las tres anteriores, disputadas el lunes y martes, se habían saldado con una victoria para los humanos y otra para la máquina, y una tercera partida con empate”, informó la agencia AFP.
Su compañero, Phil Laak, ya había vencido al robot “Poker pro bot”, según recuerda el sitio poquer-red.com, donde lo citan diciendo: “Es difícil ganar a la teoría; tengo una comprensión sólida de los conceptos de póquer y matemáticos, pero Polaris ha visto muchas más manos que las que veré en mi vida. Estamos en un punto donde la inteligencia artificial ‘revienta’ a los malos jugadores, gana a los medios y pierde o gana poco contra los buenos”.
Pero vencieron. “Estoy feliz de que haya terminado”, declaró Ali Eslami, de 30 años. Fue, dijo, el juego más agotador de su carrera.



